En la
manos de Dios
En este
mensaje de Dios, hablaremos del costo de la unción
verdadera, no hablaremos de la unción momentánea, ni
emocional, no la unción que viene de vez en cuando, no la
que necesitan en alguna ocasión y la buscan conforme a la
situación o circunstancia.
La unción
verdadera es la que permanece por siempre cuando se está en
perfecta comunión y obediencia al Padre, esta unción
derramada en sus siervos es la unción que perdura, la unción
que permanece a pesar de todas las pruebas, aflicción,
humillación, dolor, soledad, sufrimientos, persecución,
desamparo.
Jesús,
nuestro gran Maestro pasó por todas las pruebas y salió
victorioso como hombre, porque él se despojó de su realeza
divina para hacerse hombre en la tierra, y poder en su
naturaleza humana soportar las aflicciones de este mundo, y
así mostrarnos a sus hijos escogidos que se puede; se puede
pasar con Cristo las mas grandes pruebas que tengamos que
afrontar, porque él venció, también venceremos nosotros, y
nos ha dado poder en su nombre para vencer,
Jeremías
1:19 “Y pelearán contra ti, pero no te vencerán;
porque yo estoy contigo, dice Jehová para librarte”.
No es
fácil pagar el precio de la unción, si alguien cree esto,
todavía no ha conocido la santa unción de Dios sobre su
vida. El camino a transitar para llegar a la unción es
doloroso, Cristo tuvo que morir en la cruz para ser
glorificado, y así los hijos de Dios que han sido escogidos
para glorificar al Padre, recibirán su santa unción después
que hayan pasado por la cruz; Gálatas 2:20 “Con Cristo estoy
juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en
mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del
Hijo de Dios, el cuál me amó y se entregó a sí mismo por mí”
Leamos la
palabra en: 2 Reyes 2: 1-10 “Aconteció
que cuando quiso Jehová alzar a Elías en un torbellino al
cielo, Elías venía con Eliseo de Gilgal. Y dijo Elías a
Eliseo: Quédate ahora aquí, porque Jehová me ha enviado a
Bet-el. Y Eliseo dijo: Vive Jehová, y vive tu alma, que no
te dejaré. Descendieron, pues, a Bet-el. Y saliendo a Eliseo
los hijos de los profetas que estaban en Bet-el, le dijeron:
¿Sabes que Jehová te quitará hoy a tu señor de sobre ti? Y
él dijo: Sí, yo lo sé, callad. Y Elías le volvió a decir:
Eliseo, quédate aquí ahora, porque Jehová me ha enviado a
Jericó. Y él dijo: Vive Jehová, y vive tu alma, que no te
dejaré. Vinieron, pues, a Jericó. Y se acercaron a Eliseo
los hijos de los profetas que estaban en Jericó, y le
dijeron: ¿Sabes que Jehová te quitará hoy a tu señor de
sobre ti? El respondió: Si yo lo sé, callad. Y Elías le
dijo: Te ruego que te quedes aquí, porque Jehová me ha
enviado al Jordán. Y él dijo: Vive Jehová, y vive tu alma,
que no te dejaré. Fueron, pues, ambos. Y vinieron cincuenta
varones de los hijos de los profetas, y se pararon delante a
lo lejos; y ellos dos se pararon junto al Jordán. Tomando
entonces Elías su manto, lo doblo, y golpeó las aguas, las
cuales se apartaron a uno y al otro lado, y pasaron ambos
por lo seco. Cuando habían pasado Elías dijo a Eliseo: Pide
lo que quieras que haga por ti, antes que yo sea quitado de
ti. Y dijo Eliseo: Te ruego que una doble porción de tu
espíritu sea sobre mí. El le dijo: Cosa difícil has pedido.
Si me viereis cuando fuere quitado de ti, te será hecho así;
más si no, no”
El
llamamiento de Dios es irrevocable; Romanos 11:29 “Porque
irrevocables son los dones y el llamamiento de Dios” Así
fueron llamados todos los siervos de Dios, marcados a fuego
por el poder del Espíritu Santo; dejando sus vidas
completamente en las manos de Dios para ser usados por Él.
Dios
había mandado al profeta Elías a ungir a Eliseo, quién le
sucedería en su tarea profética, 1Reyes 19:19 “Partiendo el
de allí, halló a Eliseo hijo de Safat, que araba con doce
yuntas delante de si, y él tenía la última. Y pasando Elías
delante de él, echó sobre él su manto” El manto era la
vestimenta típica de los profetas; Elías cubrió con su manto
profético a Eliseo, apartándolo para el ministerio, dándole
así una nueva identidad, inmediatamente Eliseo obedeció al
llamado dejando todo para seguir a Elías, Eliseo recibió el
toque del manto profético y fue otra persona, como fueron
todos los siervos que fueron tocados poderosamente por la
mano de Dios.
Para
vivir en un nuevo nivel de ministerio, hay un camino que
transitar; no es fácil, no es cómodo, es un camino de
luchas, desaliento, tropiezos dificultades, justamente este
es el camino de la preparación del crecimiento y madurez
espiritual, que de otra manera no se aprende a ser un buen y
fiel servidor de Dios; este es el camino necesario para ser
promovidos a un mayor nivel ministerial, la unción es viva,
creciente y permanente.
El pueblo
de Israel tuvo que vagar 40 años en el desierto para tomar
la tierra prometida, la cual perdió a causa de la
desobediencia y la rebeldía de corazón, no entrando en ella.
Solo entró a la tierra prometida la nueva generación, con el
nuevo líder, Josué, quién estuvo desde el principio para
cumplir el propósito de Dios (Números14:6-9).
Esta
nueva generación pasó a la tierra prometida en 16 días por
la obediencia de Josué el nuevo líder elegido por Jehová,
por su fe y perseverancia, no se dejó mover por la
incredulidad del pueblo, por la desobediencia; él tuvo que
luchar por la fe en el desierto, mirando de lejos con
seguridad en su corazón que lo que Dios le había prometido
se lo entregaría en el tiempo de Dios, mientras el seguía
fiel a su líder aprendiendo a su lado, siendo instruido por
Moisés hasta el día de su partida,
Deuteronomio 31:7-8 “Y llamó Moisés a Josué, y le
dijo en presencia de todo Israel: Esfuérzate y anímate;
porque tú entrarás con este pueblo a la tierra que Jehová
juró a sus padres que les daría, y tú se las hará heredar. Y
Jehová va dente de ti; él estará contigo, no te dejará, ni
te desamparará; no temas ni te intimides”
Josué,
como Eliseo fueron fieles a sus mentores, sus guías, sus
maestros, aprendieron al lado de su líder, fueron
corregidos, dirigidos, enseñados por ellos y así fueron por
Dios promovidos a un nivel superior en su llamado
ministerial.
Eliseo,
sabía que su ministerio comenzaría en su auge y prosperidad
cuando fuera sucesor de Elías, en todo momento y en todas
las circunstancias él fue fiel a su mentor, Eliseo tuvo que
luchar por la unción, no le dejo en ningún momento a Elías,
perseveró, tuvo que batallar aún con sus propios hermanos,
los hijos de los profetas, le querían hacer retroceder en la
decisión de recibir la bendición profética sobre su vida,
también por Elías fue probado, para saber si era
perseverante y decisivo en su petición, Eliseo le pidió una
doble porción de su espíritu, sabía que su maestro partiría
y él quedaría en su lugar, y tendría que cumplir el
propósito de Dios con responsabilidad y el poder de su
Espíritu; Vs 9-10 “Cuando
habían pasado Elías dijo a Eliseo: Pide lo que quieras que
haga por ti, antes que yo sea quitado de ti. Y dijo Eliseo:
Te ruego que una doble porción de tu espíritu sea sobre mí.
El le dijo: Cosa difícil has pedido. Si me viereis cuando
fuere quitado de ti, te será hecho así; más si no, no”.
Eliseo
como Elías eran siervos humildes, responsables, santos,
temerosos y obedientes a la palabra de Dios, Eliseo quería
estar preparado y recibir toda la riqueza espiritual para
cumplir con diligencia su llamamiento profético.
Cuando
Elías escucha la petición de Eliseo, le responde que es
difícil lo que pide, pero le sería entregada la doble unción
si le viere cuando le fuere quitado de su lado, Eliseo no
sacó los ojos de Elías hasta que le vio partir, y cuando
Elías fue arrebatado al cielo, Eliseo tomó el manto
profético que cayó de Elías, y allí mismo fue derramada la
doble porción del Espíritu de Dios sobre su vida; los
milagros que se produjeron en el ministerio de Eliseo,
fueron el doble de los que se produjeron en el ministerio de
Elías, tal como pidió la unción Eliseo, él creyó y le fue
entregado por Dios para que cumpliera su llamado profético.
Quizás tú
estés esperando esta nueva unción ministerial sobre tu vida,
esta unción transformará tu carácter, mudará tu corazón, te
equipará para servir con autoridad y poder en el ministerio,
se hará notoria la unción sobre tu vida.
Dios no
envía su santa unción sobre los vivos, hay que morir para
resucitar en gloria, los que Dios ha preparado para derramar
su unción son los que han muerto al yo, al egocentrismo, al
pecado; son los que se han negado a sí mismo para que sea
Cristo en ellos, han muerto a la carne para vivir para Él,
Romanos 6:12-13 “No reine,
pues, el pecado en vuestro cuerpo mortal, de modo que le
obedezcáis en sus concupiscencias; ni tampoco presentéis
vuestros miembros al pecado como instrumento de iniquidad,
sino presentaos vosotros mismos a Dios como vivos de entre
los muertos, y vuestros miembros para Dios como instrumentos
de justicia”.
Dios
marca a sus hijos verdaderos con la marca de su Hijo
Jesucristo, Dios marca con su identidad nuestras vidas para
luego marcar nuestras generaciones, y las generaciones
venideras, Efesios 2:10 “Porque
somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas
obras, las cuales Dios preparó de antemano para que
anduviésemos en ellas”
El mundo
conocerá a Dios a través del testimonio de nuestras vidas;
somos preparadas dentro de la iglesia del Señor Jesucristo,
no fuera de ella, Dios allí envía bendición y vida
abundante; Dios se revela en medio de su pueblo unidos en
fe, obediencia, amor, servicio y santidad, allí envía la
visión, guía y revelación, Dios entrega su santa palabra, y
sus promesas para sus hijos.
El mismo
Dios que derramó la santa unción sobre Elías, y la doble
porción de la unción sobre la vida de Eliseo, el mismo Dios
de Moisés, y su sucesor Josué, es el Señor y Dios que te ha
elegido a tí para que cumplas el ministerio que él te ha
designado; la unción que reposó en ellos, es la misma que
está preparada para que tú seas promovida a un nuevo nivel
ministerial.
Esta
Santa unción de Dios que será derramada sobre tu vida te
moverá a ti, ya no te moverás en tu voluntad, sino a Su
manera y en su agradable y su perfecta voluntad; no esperes
ser usada como las demás siervas de Dios, no quieras ser una
imitación, espera ser usada como Dios te quiere usar, no
busques agradar al hombre, busca siempre hacer la voluntad
de Dios y se agradable a Él, no te extravíes de la doctrina
enseñada, enseña la verdad de las escrituras y prepara a
otros, encamínalos en la verdad, serás prosperada en todos
tus caminos, si la palabra de Dios abunda en tu corazón y
haces de ella en tu vida una realidad.
Ya fuiste por Dios preparada para recibir Su santa unción,
tuviste fe, confiaste en sus promesas, fuiste obediente y te
mantuviste en sujeción, soportaste las luchas, las pruebas y
aflicciones, por las cuales fuiste a través de ellas probada
a fuego, y ahora viene la recompensa de tu fidelidad,
obediencia y amor a Dios y a las almas,
1Juan 2:20 “Pero vosotros
tenéis la unción del Santo, y conocéis todas las cosas”
Vs 27 “Pero la unción que
vosotros recibisteis de él permanece en vosotros, y no
tenéis necesidad de que nadie os enseñe; así como la unción
misma os enseña todas las cosas, y es verdadera, y no es
mentira, según ella os ha enseñado, permaneced en él”.
La nueva
unción te traerá una correcta y completa visión de Dios
sobre tu ministerio, la unción producirá el mover poderoso
de Dios sobre las vidas, producirá milagros, prodigios,
producirá multiplicación, crecimiento, bendiciones y
prosperidad, la unción de Dios sobre tu vida será tu tarjeta
de presentación, ya no eres tú, es Cristo en ti, ya no es
con tus fuerzas, sino que serás movida por el poder del
Espíritu, para gloria y alabanza de Su nombre; la unción de
Dios es tu tarjeta dorada, es tu entrada al cielo a las
inescrutables riquezas de Dios, es traer el cielo a la
tierra, es el pase a las riquezas celestiales, es el poder y
el respaldo de Dios sobre tu vida, Dios mismo hará que
reconozcan que Dios está en ti, y Él mismo será glorificado
a través de tu vida.
La unción
de Dios es vida, poder y gloria, y en breve será derramada
sobre tu vida, confía y espera en el Señor y verás que sus
promesas son firmes en tí y se cumplirán, porque tú estás
guardada en las manos de Dios, y solo en sus manos estarás
segura, hoy y siempre hasta la eternidad. Amén
Isaías 61:1-4 “El Espíritu
de Jehová está sobre mí, porque me ha ungió Jehová; me ha
enviado a predicar buenas nuevas a los abatidos, a vendar a
los quebrantados de corazón, a publicar libertad a los
cautivos, y a los presos apertura de la cárcel; a proclamar
el año de la buena voluntad de Jehová, y el día de venganza
del Dios nuestro; a consolar a todos los enlutados; a
ordenar que a los afligidos de Sion se les dé gloria en
lugar de ceniza, óleo de gozo en lugar de luto, manto de
alegría en lugar de espíritu angustiado; y serán llamados
árboles de justicia , plantío de Jehová, para gloria suya;.
Reedificarán las ruinas antiguas, y levantarán los
asolamientos primeros, y restaurarán las ciudades
arruinadas, los escombros de muchas generaciones”.
La
bendición completa del Padre Celestial, sea derramada sobre
tu vida y ministerio.
©
Nora Correa de Coria