Si
damos un vistazo al mundo a través de los programas
aquellos donde los periodistas interactúan con la
población, nos damos cuenta de que existe una gran masa
de gente que toma la vida desde lo estrictamente
superficial; nos damos cuenta a través de ese tipo de
programa que a los jóvenes solamente les interesa vivir
el momento, sin importarle para nada las consecuencias
que puede traerles los que hacen en ese momento que
tanto les importa.
También están aquellos que se establecen un plan de vida
que a primera vista parece bueno, pero que si lo
sondeamos un poco hallamos con que se trata de un
proyecto auto limitado, por ejemplo: Estudio, busco un
trabajo lo mejor posible, me caso y formo una familia,
espero el tiempo para jubilarme y ya esta la vida hecha.
Parece un buen plan, pero limitado, ya que no expresa
allí ningún deseo de jugarse por algo más, por una
expansión del campo de vida a costa de algún sacrificio;
bueno, esto sucede pues la humanidad se ha acostumbrado
a vivir una vida demasiado sencilla, entonces resulta
mas fácil pedir al gobierno que les regale, que les
otorgue algún plan social o cosas por el estilo con tal
de vivir sin demasiados problemas, aunque esto también
implique no vivir demasiado bien, con el agravante que
de esta manera están marcando el futuro de sus
generaciones posteriores.
Mientras el mundo trata de vivir sencillamente, los
hijos de Dios debemos entender que ésa no es la vida que
el Señor ha planificado para nosotros puesto que la
realidad es que para todos, la vida no es para nada
sencilla tal como podemos ver en la Biblia; pero lo que
también podemos ver en ella es que al final, quienes
seguimos fielmente los pasos del Señor, tendremos
nuestra recompensa.
Leamos la Palabra de Dios en
2 Corintios 9:1-11
“Cuanto a la
ministración para los santos, es por demás que yo os
escriba; 2pues conozco vuestra buena
voluntad, de la cual yo me glorío entre los de
Macedonia, que Acaya está preparada desde el año pasado;
y vuestro celo ha estimulado a la mayoría. 3Pero
he enviado a los hermanos, para que nuestro gloriarnos
de vosotros no sea vano en esta parte; para que como lo
he dicho, estéis preparados; 4no sea que si
vinieren conmigo algunos macedonios, y os hallaren
desprevenidos, nos avergoncemos nosotros, por no decir
vosotros, de esta nuestra confianza. 5Por
tanto, tuve por necesario exhortar a los hermanos que
fuesen primero a vosotros y preparasen primero vuestra
generosidad antes prometida, para que esté lista como de
generosidad, y no como de exigencia nuestra. 6Pero
esto digo: El que siembra escasamente, también segará
escasamente; y el que siembra generosamente,
generosamente también segará. 7Cada uno dé
como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por
necesidad, porque Dios ama al dador alegre. 8Y
poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda
gracia, a fin de que, teniendo siempre en todas las
cosas todo lo suficiente, abundéis para toda buena obra;
9como está escrito: Repartió, dio a los
pobres; Su justicia permanece para siempre. 10Y
el que da semilla al que siembra, y pan al que come,
proveerá y multiplicará vuestra sementera, y aumentará
los frutos de vuestra justicia, 11para que
estéis enriquecidos en todo para toda liberalidad, la
cual produce por medio de nosotros acción de gracias a
Dios."
Si
leemos los capítulo 38 al 40 del libro de Job, nos
encontramos con que Dios lleva a Job en una gira por la
naturaleza y le muestra que el universo es inmensamente
complejo y entrelazado, lo que demuestra la necesidad de
poseer una mente sobrehumana para dirigir todas estas
actividades, para poder mantener el equilibrio y para
responder a todos las preguntas que le está haciendo el
Señor a Job en esos momentos; y es por esto que al final
de tan tremenda muestra de la sabiduría de Dios, Job cae
sobre su rostro y le dice:
“De oídas te había
oído; Mas ahora mis ojos te ven. Por tanto me aborrezco,
Y me arrepiento en polvo y ceniza”
Job 42:5-6.
Al
respecto, lo esencial de Dios es que la vida es
demasiado compleja como para hallar respuestas
sencillas, y si uno exige que Dios le de respuestas
fáciles a problemas sumamente complicados, lo que le
está pidiendo es que haga más de lo que podríamos
entender; lo que el Señor está diciendo sencillamente
que solamente Dios puede tratar adecuadamente las
respuestas a esta clase de preguntas.
Frente a esta realidad, el hijo de Dios ha de adoptar la
postura de confiar en Él y no discutir con Dios
pretendiendo hacer su propia voluntad, ya que es el
Señor quien ha mostrado de la manera más asombrosa su
habilidad para resolver nuestras situaciones más
complicadas, y al mismo tiempo mantener la vida humana y
la vida del mundo entero, con todas sus tremendas
complejidades, en un equilibro perfecto; si usted
entiende esto realmente, es necesario que deposite su
confianza en Dios para que Él resuelva los complejos
problemas de la vida.
Job,
quedó perplejo por el inmenso poder, sabiduría y
majestad de Dios, y entonces cae sobre su rostro, se
arrepiente y aprende la lección que Dios quiere que
aprenda, y esto mismo es lo que debemos hacer cada uno
de nosotros; solamente Dios tiene derecho a usar al
hombre para llevar a cabo los propósitos que Él desea,
es decir, Dios no existe para el hombre, sino el hombre
para Dios, y Dios no es un empleado al que le podemos
hacer sonar los dedos para que venga corriendo a
preguntar: “¿Cuál es tu pedido, o que necesidad quieres
que supla?”, pues somos nosotros los que existimos para
Él.
Cada
uno de nosotros somos los instrumentos de Dios para que
Él pueda llevar a cabo sus propósitos, algunos de los
cuales son tan tremendamente complicados que no podemos
ni siquiera entenderlos; hay muchas preguntas que no
pueden ser fácilmente contestadas porque nuestra mente,
al ser finita, no cuenta con la capacidad adecuada para
entenderlo todo, de manera que lo único que podemos
hacer frente a estas situaciones es confiar………., y dejar
que Él haga.
Muchas veces se pretende hacer creer que la vida
cristiana es demasiado sencilla, pero la realidad es que
tanto en la vida cristiana como en la del mundo, el
telón de fondo del sufrimiento humano es el antiguo y
permanente desafío de Satanás frente al justo gobierno
por parte de Dios; al principio del libro de Job
encontramos a Dios, a Satanás y a Job, pero al final del
libro, Satanás ha desaparecido por completo y Dios se
encuentra con los brazos abiertos de par en par ante
Job, diciendo: “¿Cuántas ovejas tenías?, y Job le
contestó: Siete mil, a lo que Dios le dijo: Está bien,
te daré catorce mil; ¿Cuántos bueyes tenías?, y Job
respondió: Quinientos, entonces Dios le contestó: Te
daré mil, y dime, ¿Cuántos camellos tenías?, Tres mil le
contesta Job, está bien, Job, tendrás seis mil camellos;
y ¿Cuántos hijos e hijas?, siete hijos y tres hijas,
pues tendrás otros siete hijos y otras tres hijas, el
doble, siete hijos y tres hijas en gloria y siete hijos
y tres hijas en la tierra; y fue así que Dios le
restableció el doble a Job y vivió el resto de su vida
recibiendo bendición y felicidad.
La
gran lección que el Señor nos entrega en este día, es
que hay momentos en los que no es posible para Dios
presentarnos un cuadro sencillo y completo de su plan ya
que hay momentos en los que Dios no puede explicarnos la
vida de manera sencilla, debemos comprender entonces que
hay ocasiones en las que tenemos que confiar en que no
todo el sufrimiento, o lo que nos pasa, tiene lugar
porque somos malos, sino porque todo lo malo que nos
pueda suceder puede convertirse al final en una fuente
de bendición.
Lo
mejor de la vida cristiana lo vivimos cuando en medio la
aflicción que se siente en el corazón, y al mismo
tiempo, sentimos como el Espíritu de Dios en el interior
nos anima a mantener la fe en medio de tan mala, confusa
y compleja situación, sabiendo que como Job dice:
“Él conoce mi camino;
Me probará, y saldré como oro. Mis pies han seguido sus
pisadas; Guardé su camino, y no me aparté. Del
mandamiento de sus labios nunca me separé”
Job 23:10-12.
Los
cristianos y el mundo entero debe saber que la vida es
demasiado complicada para que nos enfrentemos solos a
ella, y se vuelve tan complicada que a veces no podemos
ni siquiera dar algunas de las respuestas a las
circunstancias que nos acontecen; pero Dios está
diciendo: “Si miras todos los problemas que estoy
permanentemente resolviendo a lo más sencillos niveles
de la vida, y que incluso entonces están por encima de
tu habilidad para resolverlos, ¿no crees que puedes
confiar en que también podré resolverte este, por
complejo que sea?, y esto podemos asegurarlo todos los
hijos de Dios pues “Sabemos
que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a
bien, esto es, a los que conforme a su propósito son
llamados”
Romanos 8:28.
Como cristianos
“Habéis oído de la
paciencia de Job, y habéis visto el fin del Señor, que
el Señor es muy misericordioso y compasivo”
nos dice
Santiago 5:11, y
luego de tantas cosas desagradables y cuestionamientos
que le sucedieran, Dios le dice a Job: “Ahora quiero que
ores por tus amigos, estos tres buenos muchachos, tan
altivos, tan seguros de tener todas las respuestas, con
tan buenas intenciones, tan sinceros y dedicados, pero
que han cometido errores como para caer hasta el fondo.
Ora por ellos, Job”.
Seguramente en tu vida te sucedieron cosas
desagradables, y también tuviste aquellos amigos que en
vez de apoyarte y contenerte, te acusaron de cuantas
cosas en medio de su altivez y soberbia, pero ahora es
tiempo de que ores por ellos como Job lo hizo, desde
allí donde tu estás ora por ellos, los harás libres de
sus ataduras de impiedad……….., y
“Vosotros
también, hijos de Sion, alegraos y gozaos en Jehová
vuestro Dios; porque os ha dado la primera lluvia a su
tiempo, y hará descender sobre vosotros lluvia temprana
y tardía como al principio. Las eras se
llenarán de trigo, y los lagares rebosarán de vino y
aceite. Y os restituiré los años que comió la
oruga, el saltón, el revoltón y la langosta”
Joel 2:23-25,
y no solo eso…….. sino que recibirás el doble de
todo, tal como Job lo recibió……….. Amén.