Suscribir

Suscríbase para recibir nuestra publicación gratis en su buzón de correo electrónico.

Introduzca su email:

Ofrecido por FeedBurner

Estas ligado a Cristo

Ratio:  / 0
MaloBueno 

Estas ligado a Cristo desde el mismo momento en que le recibiste en tu corazón como tu Señor y Salvador, desde ése momento te convertiste en templo del Espíritu Santo, pero para ser usado por el Señor en su obra es necesario que ése templo esté purificado y santificado. 

Leamos la Palabra de Dios en 1 Samuel 18:1-4 “Aconteció que cuando él hubo acabado de hablar con Saúl, el alma de Jonatán quedó ligada con la de David, y lo amó Jonatán como a sí mismo. Y Saúl le tomó aquél día, y no le dejó volver a casa de su padre. E hicieron pacto Jonatán y David, porque él le amaba como a sí mismo. Y Jonatán se quitó el manto que llevaba, y se lo dio a David, y otras ropas suyas, hasta su espada, su arco y su talabarte”.

Leíamos que el alma de Jonatán quedó ligada con la de David y dice además la Escritura que Jonatán le amó como a sí mismo; así es como quedamos ligado a Cristo en el mismo momento en que le recibimos en nuestro corazón como nuestro Señor y Salvador, Él pasa a ser dueño de todo nuestro ser y comienza a acrecentar el derramamiento de su amor sobre nosotros; quizás tu aún no has comprendido o no llegas a dimensionar el entrañable amor que el Señor siente por ti, ese amor que lo llevó a su mismo sacrificio en la cruz para limpiarte de pecados y sacarte del estado de muerte espiritual, “Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados” (Efesios 2:1).

Si comienzas a evaluar cuanto hizo y hace el Señor cada día por ti, si comienzas a apreciar el tamaño del amor que derrama sobre ti, no puedes menos que ligarte profundamente con Él y no podrías hacer otra cosa que amarle como a ti mismo; y el ligarte al Señor también significa que te has ligado a su obra y por lo tanto la deberías amar desde lo profundo de tu corazón haciendo todo lo que a ti respecta para que la extensión del evangelio se lleve a cabo. 

En la Palabra leíamos también que hicieron pacto Jonatán y David, entregando Jonatán su ropas y armas; cada uno de nosotros hicimos pacto con Jesús cuando le dejamos entrar en nuestro corazón y como lo hizo Jonatán le entregamos nuestras viejas y sucias vestiduras en tanto que Él nos entrega unas vestiduras nuevas, limpias “Y andarán conmigo en vestiduras blancas, porque son dignas” (Apocalipsis 3:4b); y acá vale hacer una observación, Jonatán entregó a David su ropa para demostrar el amor que sentía, en ese tiempo el entregar a otro sus propias vestiduras era una acción que expresaba la donación de la persona misma, pero no dice la Escritura que éste se la pusiera; nuestro Señor Jesucristo, de igual manera, por el amor que nos tiene se despojó a si mismo, “Siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres” (Filipenses 2:6-7) a fin de enriquecernos, “Porque ya conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que por amor a vosotros se hizo pobre, siendo rico, para que vosotros con su pobreza fueseis enriquecidos” (2 Corintios 8:9); pero hizo algo más que Jonatán, se vistió con nuestras vestiduras, “Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él” (2 Corintios 5:21) y además de ello fue Él quien nos entregó sus armas y armadura, (Efesios 6:10-20), a fin de podamos pelear la buena batalla de la fe, luchando contra las acechanzas del enemigo.

Simplemente hemos comentado algo de lo mucho que el Señor hizo por nosotros y las armas que nos entregara, además de lo máximo, lo supremo que es su salvación y vida eterna; teniendo en cuenta esto, que podemos hacer sino amarle con toda la fuerza de nuestro ser y entregarnos por completo para llevar adelante La Gran Comisión que nos encomendara el Señor en Mateo 28:16-20, entregarnos para aprender más de Él y su evangelio, capacitándonos para el servicio de su obra, diciendo como el apóstol Pablo, “Ya no vivo yo, mas vive Cristo en mi” (Gálatas 2:20); así es, desde que entregaste tu vida a Cristo, es Él quien vive en ti, es el Espíritu Santo de Dios quien mora dentro tuyo, “¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?” (1 Corintios 6:19).

Debes asumir que tu cuerpo ha dejado de pertenecerte para ser posesión de Dios, ha pasado a ser templo del Espíritu Santo, y leamos ahora Mateo 21:12-15 “Y entró Jesús en el templo de Dios, y echó fuera a todos los que vendían y compraban en el templo, y volcó las mesas de los cambistas, y las sillas de los que vendían palomas; y les dijo: Escrito está: Mi casa, casa de oración será llamada; mas vosotros la habéis hecho cueva de ladrones. Y vinieron a él en el templo ciegos y cojos, y los sanó. Pero los principales sacerdotes y los escribas, viendo las maravillas que hacía, y a los muchachos clamando: ¡Hosanna al Hijo de David! Se indignaron”.

Leímos que Jesús entró y limpió el templo de Dios, anteriormente habíamos dicho que éramos templo del Espíritu Santo y efectivamente el Señor llega a nuestra vida para limpiarnos, para purificarnos, pero es necesario que seamos nosotros quienes abramos nuestra vida a Él por completo para que pueda limpiar hasta el último rincón, Cristo viene con autoridad divina para echar fuera todo demonio, todo espíritu inmundo que encuentre en ti; Jesús echó del templo a todos los que vendían, compraban o hacían negocios, antes de establecer un camino recto y santo, antes que la ley de Dios se imponga en nuestras vidas, es necesario que sean corregidos todos los abusos, es imprescindible corregir todo aquello que ha transformado la libertad en un libertinaje; cuando Cristo entra a morar dentro nuestro, lo primero que hará es esto, Jesús purificará el templo del Espíritu Santo que es tu cuerpo.

Lo primero que hizo Jesús fue arrojar del templo a los traficantes, a aquellos que hacían del templo un salón de negocios; en tu vida, lo primero que Jesús hará será arrojar aquellos espíritus que usan tu cuerpo para cosas para las cuales no fueron echas, es necesario que tengamos en cuenta que muchas cosas que hacíamos eran legítimas en su tiempo pues estábamos bajo el dominio del príncipe de éste siglo, el mundo había puesto tinieblas en nuestras mentes, pero ahora se tornan pecaminosas y sacrílegas pues en este tiempo la luz de Cristo, la luz de la Palabra de Dios ha venido sobre ti.

Usuarios en línea

Usuarios en línea

Nuestro lugar de encuentro

Los Laureles N° 302 esquina Los Olmos

Santa Cruz del Lago - Carlos Paz,
Córdoba, República Argentina

Para mas información llamar:

Teléfono: 03541-494800

Top 5 Hosting Review