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Pastor Luís Alberto Coria |
Mi nombre es Luis Alberto Coria, estoy casado
con Nora Griselda Correa y tenemos cuatro hijos;
llegué a los pies de Cristo en el año 1996 en el
Ministerio Visión Mundial Para La Familia
padeciendo una importante enfermedad.
Al momento de entregar mi vida a Cristo fui
bautizado por el Espíritu Santo y comencé a
hablar en nuevas lenguas como dice la Palabra
del Señor; al tercer día hice pacto de servicio
con Cristo pero en sanidad y desde ése momento
le sirvo solamente a Él y sanó totalmente mi
cuerpo de toda enfermedad, de una vez y para
siempre.
Al cumplir un año de mi conversión, el Señor nos
llevó junto a mi esposa a abrir una iglesia en
el centro de la ciudad de San Juan (nuestra
provincia natal), quedando ésta establecida, en
tanto que por guía del Espíritu Santo nos
trasladamos a Santa Cruz del Lago (Córdoba)
desde donde nos insertamos en la iglesia central
donde desarrollé el ministerio y ocupé el cargo
de tesorero general en Argentina.
En el año 2001, el Señor nos llevó a establecer
la congregación en nuestro hogar, en donde
tenemos manifestaciones del poder y respaldo de
Dios a través de sus prodigios y milagros de
sanidad y prosperidad.
En el año 2002, Dios nos lleva a establecer una
relación personal con el Obispo José R.
Hernández, quién me ministraba desde hace tiempo
a través de sus prédicas semanales y otros
estudios a los que accedía por Internet y así
fuimos llamados a integrarnos a este precioso
ministerio El Nuevo Pacto donde hemos visto el
respaldo de Nuestro Señor al engrandecer el
Reino de Dios con la apertura de misiones en la
ciudad de Córdoba y en la provincia de San Juan.
A través del testimonio de nuestras vidas vemos
la fidelidad de Dios para con la humanidad que
dispone su corazón para Él y se consagra para su
obra; por ello insto a quién acceda a este sitio
a rendir su vida a Jesucristo Nuestro Señor y Él
concederá los anhelos del corazón en el marco de
consagración y servicio que Él merece.
“Venid a mi todos los que estáis trabajados y
cargados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo
sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso
y humilde de corazón; y hallaréis descanso para
vuestras almas;” Mateo 11:28-29 |